Clínicas Oftalmológicas
Noticias
El glaucoma, una enfermedad que no avisa

El mayor peligro del glaucoma estriba en que no produce síntomas en la mayoría de los casos. El problema es que esta pérdida de visión, lenta y progresiva si no hay un adecuado seguimiento y tratamiento desde el inicio, es irreversible.La clínica Bascarán consciente del grave problema que supone cuenta con una Unidad de glaucoma especifica dotada de los recursos humanos y tecnológicos necesarios para un precoz diagnóstico, adecuado seguimiento y eficaz tratamiento de dicha enfermedad.

¿Qué es glaucoma?

En general podríamos decir que es una enfermedad caracterizada por una atrofia progresiva del nervio óptico debido a una tensión ocular inadecuada que produce una perdida visual progresiva e irreversible. Por esto es importante diagnosticarla cuanto antes y llevar un buen control de la tensión ocular con seguimientos oftalmológicos periódicos.

¿Por qué se produce esta elevación de la tensión?

En el interior del ojo se esta produciendo constantemente un líquido, el humor acuoso, que a su vez tiene su sistema de drenaje. Cuando este filtro no tiene la capacidad de evacuación de humor acuoso el ojo sube de presión buscando vencer esta resistencia. Este aumento de la tensión ocular produce la atrofia progresiva del nervio óptico que compromete la visión, pudiendo llegar en último extremo a la ceguera.

¿Qué síntomas produce?

El glaucoma crónico, que es el más frecuente, en los estadios iniciales, es asintomático. El paciente tiene la enfermedad y no lo nota. Sigue teniendo una buena agudeza visual y se va produciendo una perdida de visión periférica muy lenta e imperceptible y cuando siente que “algo tiene” ya es tarde. La perdida de visión, una vez que se produce, es irrecuperable.

¿Cómo se puede prevenir la enfermedad?

Los controles periódicos por el oftalmólogo es la única manera de adelantarse a las consecuencias del glaucoma. Estos controles son especialmente importantes en las personas con antecedentes familiares.

¿Hay alguna población que este más expuesta a padecerla?

El riesgo es mayor a partir de los 40 años y en especial, como comentaba, aquellas personas que tengan antecedentes de familiares. En este caso es muy conveniente hacer controles de la tensión.

¿Hay diferentes tipos de glaucoma?

Sí. El más frecuente, y por asintomático el más peligroso, es el glaucoma crónico.

Un tipo de glaucoma también de especial peligro es el que desarrollan ciertos pacientes que aun teniendo la cifra de la tensión en la normalidad, por una especial predisposición del ojo desarrollan la enfermedad. Es el glaucoma de baja tensión. Otros son congénitos, secundarios a enfermedades oculares como trombosis, diabetes, etc., debidos a traumatismos, etc.

En ocasiones puede presentarse súbitamente como es el caso del glaucoma agudo que cursa con enrojecimiento ocular, dolor agudo y síntomas sistémicos como dolor de cabeza, nauseas, etc.

¿Es suficiente con tomar la tensión para su diagnóstico?

No. La cifra de tensión es solo un indicativo, de hecho, como decía, hay personas que pueden desarrollar la enfermedad con una tensión normal. Por ello es necesario hacer una serie de exploraciones complementarias (medida de grosor cornea, biomicroscopía de nervio óptico, campo visual, tomografía de coherencia óptica, etc.) para, con el resultado de estas pruebas, poder valorar el estado del ojo, diagnosticar ó descartar la enfermedad, y hacer el correcto seguimiento.

Una vez diagnosticado el glaucoma, ¿cuál es su tratamiento?

El tratamiento hay que considerarlo como crónico. Los tratamientos tratan de controlar la cifra de tensión y evitar la progresión de la enfermedad. El tratamiento inicial es a base de colirios hipotensores, uno, dos ó más. Se debe hacer un control periódico de la tensión ocular. En fun- ción de las circunstancias de cada paciente el oftalmólogo determinará la frecuencia de seguimiento y las exploraciones necesarias. Si a pesar del tratamiento se sigue deteriorando el nervio óptico y consecuentemente el campo visual, hay otras opciones terapéuticas, bien a base de tratamientos con láser ó mediante cirugía convencional.

De este artículo se deduce que la prevención en esta enfermedad es muy importante, ¿Cual sería su consejo en este sentido?

En primer lugar hacer controles periódicos de la salud visual por el médico oftalmólogo en los que, entre otras exploraciones, se realiza de forma rutinaria un control de la tensión ocular y una valoración específica del nervio óptico.

Estos controles tienen una especial importancia en aquellos pacientes que por antecedentes familiares, algunas enfermedades como diabetes, miopía, etc. pudieran tener una mayor predisposición a padecerla. Será el oftalmólogo el que, en función de este primer examen, determine la necesidad de hacer otras pruebas complementarias. En segundo lugar, en caso de llegar a un diagnóstico, es de capital importancia el cumplimiento del tratamiento por parte del paciente y hacerse los controles periódicos indicados.


REGRESAR
Clínica Bascarán. Oculista, Oviedo, Asturias

Clínica Oftalmológica Doctores Bascarán
Clínicas Oftalmológicas Doctores Bascarán. Oculista en Oviedo, Llanes, Asturias. Más de cien años dedicados a la oftalmología en Asturias.
Calle Ingeniero Marquina 5 · 33004 Oviedo, Asturias, España. Teléfono: 985 216 173 - Fax: 985 966 174 · clinicabascaran@clinicabascaran.comAviso Legal